La salud mental abarca un campo amplio y complejo que muchas veces, a nivel social, resulta objeto de estigma. Uno de los ejemplos más evidentes de esta estigmatización se encuentra en la tendencia social de etiquetar a los culpables de crímenes violentos como asesinatos, violaciones, agresiones sexuales, pederastia o tráfico humano, como “locos”, “enfermos mentales” o “gente que está mal de la cabeza”. Esta práctica, que parece ofrecer una explicación…